sábado, junio 16, 2012

ESA NOCHE….



De lejos, las luces de las ambulancias, patrulleros y  bomberos parecían un gran árbol de navidad multicolor en la oscuridad de la noche.
Al acercarnos el panorama cambiaba, todo era caos…todos corrían de un lado al otro y  unos gritos lastimeros tapaban el sonido de las sirenas transformándolas en susurros.
Hacia frío, y supuse que la sensación térmica al estar tendido sobre en asfalto seria aun menor, pero lo que en realidad  helaba la sangre era la visión holocaustica del cuadro familiar destruido en un segundo.
El cuerpo inmóvil de su madre caía con un peso muerto sobre lo que quedaba del volante y la mata de pelo (que aun olía muy bien) se entremezclaba con la palanca del limpia parabrisas que ya no funcionaba. Aquella mujer que la ayudaba con las tareas, que la tapaba todas las noches y que la besaba sin falta muchas veces al día, no respondía, y por mas que la niña lo intentara, no respondería nunca mas.
Del otro lado, su padre se quejaba de dolor y trataba de incorporarse a pesar de las enfáticas ordenes de “no se mueva” del enfermero que lo asistía. El quería comprobar lo que ya intuía, que el amor de su vida ya no tenía vida, que esta vez el beso del príncipe azul no despertaría a la bella durmiente.
Su hermanito, el menor, estaba aun en el asiento trasero del auto, llorando a los gritos de dolor y ¡de impresión!, su pierna izquierda posaba cómicamente sobre el muslo en una pose antinatural que sugería claramente una fractura.
La otra, la hermana del medio, con la que peleaban por los juguetes o las hebillas del pelo, aquella que al final de la contienda terminaba cediendo siempre el objeto de discusión, esa…esa estaba ya sobre la tabla dura , con el cuello de goma puesto y los bomberos la habían atado para que no se cayera, pero ese cuerpo que estaba ahí ya no era su hermana!, esa era una masa retorcida de chichones, sangre, heridas, moretones y hasta vomito…eso ya no era su hermanita,  no era mas que una mala imitación de un disfraz de Halloween, pero aun con vida!!!!
Y ella, la hermana mayor, la que iba durmiendo con el cinturón de seguridad puesto, la que soñaba tranquila quien sabe con que cosas cuando tubo que despertar de golpe y ver esa terrible e infinita pesadilla,  con sus 11 añitos trato de ser valiente y lo logro…ella junto toda su angustia y su tristeza, la guardo para mas tarde, y salio a recibirme diciendo: “Doctora mi mama no se mueve, mi papa esta bien, pero mis hermanitos están mal, atiéndalos por favor, vamos que yo la ayudo”…
Su infancia termino abruptamente aquella noche y de preocuparse por si recibiría en navidad la Barbie que quería,  pasó a declaraciones testimoniales en comisarias y juzgados, a noches y días eternos en pasillos de hospitales esperando el parte medico diario, a dormidas con pesadillas propias y ajenas y hasta a velorios (primero el de su madre y tiempo después  el de su hermana)…
Cualquiera pensaría que todo aquello calaría muy hondo y haría que aquella niña-mujercita perdiera la fe y se transformara en alguien amargado, gris, triste…pero no fue así, muy por el contrario, como esas mariposas que nacen de capullos horribles, ella, la del medio, tomo el papel de figura materna , se cargo al hombro las responsabilidades y salio a enfrentar la vida!!! Y colorín colorado, otra etapa de la vida había comenzado.